domingo, 21 de junio de 2009

Un capítulo de House (3ª parte)

Después de que se complicara demasiado un cuadro de infecciones varias y úlcera de estómago. Después de haberle dado antiinflamatorios (que fueron los que le produjeron la úlcera), antibióticos (Alsir), antiácidos (Ranitidina), jarabe para no vomitar (Primperan tomado e inyectado), vitaminas B y K por vena, estar un día ingresada en la clínica veterinaria con una vía intravenosa para ponerle un suero de lactato, estar tres días sin comer y casi sin moverse porque estaba demasiado débil, de no mover ni siquiera el rabo cuando me veía. Después de vomitar sangre y dolerle todo el cuerpo. Después de estar todo un fin de semana inyectándole yo el Primperan y después de muchas visitas al veterinario, hoy puedo decir que mi perra vuelve a ser la que era.

Las cosas ya van prácticamente bien del todo. Hestia ya se mueve con normalidad, está contenta, vuelve a ser la perra bruta que era cuando tocaba salir a la calle y ya sube al sofá sin ayuda y con normalidad. Tiene otra vez un hambre voraz, y hasta me viene a buscar a la puerta.

Todo el mundo que ha tenido animales en casa, o le gustan mucho los animales, sabrá o imaginará por lo que yo he pasado.

Como casi siempre pasa en los capítulos de la serie House, este también termina bien.

viernes, 12 de junio de 2009

Soy una salida.

Sí, soy una salida. Pero sólo le permito a un ser que me llame así.

Y algunos os preguntaréis quién es ese ser, ¿no? Pues bien, es la máquina de fichar del trabajo.
Todos los días cuando salgo de trabajar la maquinita, al pasar la tarjeta de fichar, me dice: «Salida: Muñoz, Merche». Y no sólo se lo permito, si no que además me voy contenta de que me lo diga.

jueves, 11 de junio de 2009

Un capítulo de House (2ª parte)


Hestia está evolucionando favorablemente. Durante todo el fin de semana le estuve inyectando Primperan porque por boca lo vomitaba.

El lunes 8 de junio la llevé a que Ana la viera y me dijo que era mejor que se quedara ingresada en la clínica veterinaria. Quería controlarla un día entero con su noche.

Le hizo un análisis de sangre, le puso una vía y suero porque llevaba tres días y medio sin comer y estaba muy débil. Todavía perdía mucha sangre, sobretodo en las heces y orina. No había vomitado más sangre. Le puso a través de la vía los antibióticos y vitaminas B y K, para ayudar al hígado y paliar las hemorragias respectivamente.

El martes a las 10 de la mañana fui a buscarla. La verdad es que el cambio del fin de semana fue radical. Salió como un cohete a buscarme. Estaba contenta y se le veía otra cara.

Ana me dijo que había comido bien, no había vomitado y las heces ya estaban cambiando de color. No había hecho falta la trasfusión.

Ahora el resto lo tengo que hacer yo: una dieta especial a base de una comida enlatada para estómagos e intestinos sensibles, calditos de pollo que le hago y manzana cocida. Le tengo que dar la comida de a poquito y muchas veces al día para que el estómago vuelva a acostumbrarse a comer después de la úlcera.

Ahora Hestia ya viene a buscarme a la puerta, se pone contenta cuando bajamos a la calle y me pide de comer. Está todo el día haciendo guardia en la puerta de la cocina para que no se le escape nada.

Aún así, todavía no es ella. Aún está un poco tristona, tengo que darle tiempo a los antibióticos y medicinas, que los milagros están muy caros, pero es que no me gusta nada verla sufrir.

Ahora está extremadamente mimosa. Y la verdad es que yo le correspondo porque después de lo mal que lo ha pasado, se lo merece, pobrecita mía.

Ya aprovecho para dar las gracias a todo el mundo que se ha preocupado por ella.

A mi marido, que me ha animado y le ha puesto el lado positivo a lo que estaba pasando.

A Ana, por haber hecho tan bien su trabajo y por los ánimos que me ha dado.

Y sobretodo a mis padres que me han ayudado económica y moralmente con este trago tan duro para mí. Gracias a todos.

sábado, 6 de junio de 2009

Un capítulo de House

Estos días parece que esté viviendo un capítulo de House en propia persona. Bueno, en la mía no, en la de mi perra, porque en este caso es un Dr. House veterinario.
El lunes pasado 1 de junio mi marido y yo llevamos a nuestra perrita Hestia al veterinario porque el domingo se quejaba mucho de la pata trasera derecha. Ese mismo domingo le di unos comprimidos antiinflamatorios para perros, para aliviarla, ya que sus aullidos eran de auténtico dolor. La veterinaria, Ana, me recetó otros antiinflamatorios un poco más fuertes porque Hestia estaba cojeando mucho y se seguía quejando. No tenía cita hasta el viernes siguiente, pero el martes por la mañana me presenté sin avisar porque Hestia tenía sangre en la orina. Habíamos recogido orina y se la llevamos para analizarla.

Salió que tenía infección en la vejiga, además de cristales de estruvita y cálculos. La suerte fue que los cristales se deshacen con una dieta especial y los cálculos son tan chiquititos que no hace falta operar. Hasta ahí más o menos bien.

El miércoles empezó a tener unas heces muy negras, y volví al veterinario. Me dijo que eso era síntoma de alguna pequeña úlcera o pérdida del tracto digestivo. Se le hicieron unos análisis de sangre. Esa misma tarde tuve la respuesta: tenía infección en sangre, seguramente de las mismas bacterias de la vejiga. Ana le recetó un antiácido para el estómago.

Esa misma tarde empezó a vomitar, y el jueves los vómitos eran con sangre. El antibiótico que tenía que tomar para la infección no lo pudo tomar por no hacer más daño al estómago, así que ayer viernes a la pobre Hestia Ana le inyectó un antibiótico y un antiácido. Aparte le doy en casa Primperan cada 6 horas con 1/4 de comprimido de un antiácido.

Anoche a las 5 de la mañana, cuando llegué de trabajar le di el Primperan junto con el antiácido para reposar unos 20 minutos y darle algo de comer, pero antes de ese tiempo ella vomitó un charco de sangre tremendo. Antes de limpiar todo recogí unas muestras para que el veterinario las viera.

Hoy por la mañana he ido de nuevo al veterinario. Ha visto las muestras recogidas, ha visto el historial de Hestia (ya que el fin de semana hay otro veterinario) y ha dicho lo mismo: infección de orina e infección en sangre, con pérdida no muy alarmante de sangre, pero hay que ir con cuidado.

Le ha inyectado un antiácido, el antibiótico, otro antibiótico de refuerzo para el fin de semana, un Primperan y una dosis de vitamina K para contrarrestar las pérdidas de sangre por las hemorragias. Yo tengo que seguir inyectándole el Primperan el fin de semana cada seis horas para evitar que lo vomite, y no darle nada de comer sino líquidos.

Total, fuimos porque le dolía la pata y al final le sacaron todo esto. Espero que los veterinarios, Ana y Miguel Ángel, sean como el Dr. House y al final den con el diagnóstico adecuado, aunque parece que ahora ya vamos en camino.

Ya os iré contando como evoluciona.

sábado, 30 de mayo de 2009

Paisanas

Llevo dos semanas en el trabajo compartiendo turno con una compañera que también es de Zaragoza, como yo. (Por si alguien aún no lo ha leído, soy una maña viviendo en Tenerife). Hasta ahora yo no me había dado cuenta de lo que yo me esfuerzo en la manera de hablar para que mis otras compañeras canarias me entiendan.
En estas dos semanas me he dado cuenta que cuando hablo con ella, no tengo que pensar palabras que entenderá o no entenderá, simplemente hablo como cuando vivía en Zaragoza, porque sé que diga la palabra que le diga la va a entender.
Un par de ejemplos: Uno de los días hablábamos de cierta persona, y le dije, ¿Pero qué esperabas? Es un «alparcero», está todo el día «alparceando» por ahí. La otra compañera que tenemos (canaria) se nos quedó mirando y dijo, «¿Es un qué...?». Ahí empecé a darme cuenta que no tengo que pensar lo que digo, porque desde que estoy en Tenerife, creo que esa palabra no la había usado.
Con ella hasta me vuelve a salir el «maña» o las palabras terminadas en «ico». Lo estoy pasando realmente bien.
Otro día estuvimos hablando de las «maripís» que en Zaragoza son lo que aquí las deportivas, y la verdad es que el nombrecico tiene tela, y las risas de los presentes fueron bastantes.
Palabras como alcorzar (atajar), escobar (barrer), pozal (cubo), alparcero (cotilla), esbalizar (resbalar), coger capazos (hablar sin parar), mandar a escaparrar (mandar a freír espárragos) y muchas más son las que en estos días están haciendo que me acuerde mucho de mi querida tierra y me sienta aún más orgullosa si cabe de ser una maña en Canarias.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Lotería

Hoy viendo la televisión en un programa de «LaSexta» he oído la siguiente noticia:
«Una chica de Palma de Mallorca gana en la Primitiva 126 millones de euros y al día siguiente va a trabajar para no perder su puesto de trabajo».
Creo que no tengo más comentarios que hacer. El comentario habla por sí mismo. Yo, desde luego, no iría a trabajar. :)

viernes, 1 de mayo de 2009

Consejos en situación de Emergencia.

Hoy me ha llegado un correo a mi cuenta de correo electrónico, y me ha hecho gracia, no gracia de reírme a carcajadas, pero sí gracia por lo que cuenta y por lo que se supone que debemos hacer. Lo primero es que de todos es sabido que cuando alguien está en una situación de emergencia en la que la vida está en ello, no es capaz de pensar con claridad. Por lo menos la mayoría.
Vamos a ir punto por punto.

1. Consejo de Tae Kwon Do:
El codo es el punto más fuerte de tu cuerpo. Si estás suficientemente cerca para usarlo, ¡úsalo!

Perfecto, lo uso, y ¿cómo lo uso? ¿Voy a tener la suficiente fuerza como para hacerle daño? Y si el contrario mide 1.90 y pesa 120 kilos, ¿con un simple codazo es suficiente? No sé yo hasta qué punto este consejo es útil.

2. Aprendí esto de un guía turístico de Nueva Orleans:
Si un ladrón te exige la cartera o el bolso, NO SE LO DES.
Tíralo lejos de ti... Lo normal es que esté más interesado en tu cartera o bolso que en ti, y entonces irá tras el bolso o la cartera. ¡CORRE COMO UNA LOCA EN LA OTRA DIRECCIÓN!

Bueno, este consejo no está tan mal, pero a lo que vamos. Si un tío se pone enfrente tuyo con una navaja o pistola o arma de cualquier tipo, ¿te paras a pensar que tienes que tirar tu bolso? Creo que prima más la supervivencia en el momento y le das el bolso, la cartera y un beso si hace falta. Yo sí que sé que a veces funciona algo parecido, que es tirarle el bolso a él, sus reflejos involuntarios harán que lo coja, y puedes entonces correr. Es como cuando se cae la plancha al suelo, sabes que quema, pero tu impulso es ir a cogerla. Lo mismo le ocurre al ladrón.

3. Si te meten en el maletero de un automóvil, rompe de una patada una luz trasera, saca la mano por el agujero y muévela enérgica y repetidamente. El conductor no te verá, pero los demás sí. Esto ha salvado vidas.

Pues la verdad, si yo veo saliendo la mano de un agujero de un maletero, no sé si me paro a pensar que es alguien secuestrado. Quizás funcione, no lo sé. A lo mejor me llama la atención y llamo a la policía.

4. Las mujeres, cuando se meten en el coche después de hacer compras, comer, trabajar, etc., frecuentemente se quedan sentadas (anotando en su libro de cheques, haciendo una lista, pintándose los labios, etc.) ¡NO HAGAS ESO! El criminal te estará observando, y ésta es la perfecta oportunidad para meterse en el lado del pasajero, apuntarte con una pistola en la cabeza y decirte adónde ir. TAN PRONTO COMO TE METAS EN TU COCHE, CIERRA LAS PUERTAS Y VETE. Pero si alguien está en tu coche apuntándote con una pistola, NO CONDUZCAS COMO TE DICEN. Repito: ¡NO CONDUZCAS COMO TE EXIGEN! En lugar de eso, aprieta el acelerador a fondo y choca contra cualquier cosa, destrozando el coche. El AirBag te salvará. Si el criminal está en el asiento trasero recibirá el daño mayor. Tan pronto como puedas, sal y corre. Es mejor eso que encontrar luego tu cuerpo en un lugar remoto.

Bueno, las demás no lo sé, pero yo cuando me meto en mi coche, es para arrancarlo y marcharme, nunca me pinto los labios en el coche, ni escribo en mi libro de cheques (más que nada porque no tengo), ni hago listas. Entro, bloqueo las puertas, arranco el coche y me voy. Nunca permanezco en el coche parado más de lo necesario.
Y en el caso de que haya alguien dentro del coche, bueno, más bien me da algo del susto que me doy. Y si me ordenan conducir, ¿alguien puede deliberadamente (sin estar como una cabra) chocar su coche contra algo? Y creo que menos aún si te están apuntando con una pistola. No creo que sirva de mucho, con el golpe la pistola también se puede disparar, ¿no?

5. Unas aclaraciones al meterse en el coche en un aparcamiento o garaje públicos:

A) Sé consciente: mira alrededor y mira en tu coche (en el suelo del lado del pasajero y en el asiento de atrás).
B) Si estás aparcada junto a un van (monovolumen) o vehículo grande, métete en tu auto por el lado del pasajero. La mayoría de los asesinos atacan a sus víctimas metiéndolas en sus vehículos mientras ellas intentan introducirse en el propio.
C) Mira al vehículo aparcado en el lado del conductor de tu coche y mira también al lado del pasajero de ese vehículo. Si un hombre está sentado solo en el asiento más cercano a tu coche, quizás deberías volver a la tienda o lugar de trabajo, y pedir a un guardia o policía que te acompañe hasta tu vehículo.
SIEMPRE ES MEJOR ESTAR A SALVO QUE ARREPENTIRSE LUEGO. (Y mejor Paranoica que muerta).

Con el punto A, al final te vuelves paranoica.
Con el punto B, al final te vuelves paranoica.
Con el punto C, al final te vuelves paranoica.
Vamos a ver, si cada vez que voy a subir a mi coche tengo que mirar encima, debajo, delante, detrás, en el suelo del coche, el coche que tengo al lado y la gente que está sentada en los coches que están cerca del mío, o si veo algo extraño llamar a un guardia de seguridad, mejor me quedo en mi casa, hago la compra por internet y que me lo traigan todo a casa. Ahora sí, el repartidor también puede ser un asesino en serie que ha matado al repartidor de verdad y ha usurpado su identidad. Mejor me meto en un búnker y no salgo para nada hasta que me muera de hambre o de aburrimiento. No sé, creo que la gente ve muchas películas. Sí creo que hay que tener un poquito de cuidado y miramiento, pero no llegar a obsesión. Si yo conozco a alguien que haga esto, realmente pienso que necesita ayuda psicológica.

6. SIEMPRE usa el ascensor en lugar de las escaleras. (Las escaleras son lugares temibles para ir sola y un lugar perfecto para un crimen. Especialmente ¡DE NOCHE!

Eso, siempre usa el ascensor que no se puede meter nadie contigo, parar el ascensor y hacerte lo que le de la gana.
¿Y si el ascensor no funciona? ¿Y si no hay ascensor? ¿No subo? ¿Me quedo a vivir en la calle? ¿O vivo en un piso bajo que no use ni ascensor ni escaleras, pero tiene muy buen acceso para ladrones?
Yo entiendo que las escaleras son muy buen escondite para malhechores, pero no hay que llegar a la obsesión.

7. Si un criminal tiene una pistola y tú no estás bajo su control, ¡CORRE SIEMPRE! El criminal te acertará sólo (es un blanco corriendo) 4 de 100 veces; y entonces casi seguro NO SERÁ en un órgano vital, corre, preferentemente zigzagueando.

Claro, claro, a mí me apunta alguien con una pistola y sólo pienso en echarme a correr y además en zig zag porque sé que no me puede acertar con el disparo, y si me da, no será un órgano vital. Increíble.

8. Las mujeres somos siempre compasivas:
¡NO MÁS STOP! (recoger autoestopistas) Esto puede ocasionarte ser violada o matada. Ted Bundy, un asesino en serie, era un hombre guapo y bien educado, que SIEMPRE se aprovechaba del sentido compasivo de las mujeres confiadas. Andaba con bastón, o cojeando, y frecuentemente pedía "ayuda" para meterse en su vehículo o para su vehículo. Entonces es cuando secuestraba a su siguiente víctima.

Bueno, este no es mal consejo, pero ¿quién recoge autoestopistas en la carretera yendo solas? Yo no, desde luego, yo veo a alguien haciendo auto-stop y no sólo no paro, sino que acelero. Desde muy chiquitita mi padre me inculcó eso, nunca pares a nadie. Y nunca lo he hecho yendo sola en el coche. Aunque sea el hombre mejor vestido del mundo y el más guapo.

9. Otro consejo para tu seguridad:
Alguien acaba de enviarme un e-mail diciendo que una amiga oyó anteanoche a un bebé llorando en el porche de su casa. Llamó entonces a la policía porque era tarde y pensó que era algo raro. La policía le dijo: "Haga lo que haga, NO ABRA la puerta!" La señora dijo entonces que parecía que el bebé se había arrastrado hasta cerca de su ventana y estaba preocupada de que el bebé se arrastrara hasta la calle y que lo atropellara un coche. El policía le insistió: "Tenemos ya un coche patrulla de camino. Haga lo que haga, ¡NO ABRA la puerta!" Le dijo que creían que el criminal llevaba grabado el llanto de un bebé y que lo usaba para persuadir a las mujeres a salir de sus casas pensando que alguien había dejado un bebé ante su casa.
Aclaró que aún no lo han verificado, pero la Policía ha recibido varias llamadas de mujeres diciendo que oyen llantos de bebés fuera de sus puertas cuando están en casa solas de noche.
Por favor, cuenta esto a otras amigas y NO ABRAS la puerta por un bebé que llora.

Vamos a ver, este me parece el más ridículo de todos. ¿Desde cuando un bebé se arrastra? Porque si se arrastra no es un bebé. Es un niño de entre 1 a 4 años o una lagartija gigante. ¿Y no se distingue el lloro de un niño al natural que en una grabadora? Yo porque no vivo en una casa baja, ni terrera, ni chalet y es muy difícil que oiga un bebé llorando en la puerta, pero si lo oyera, no sé, no śe. A lo mejor me daba por abrir la puerta y entonces...¡BUM! El psicópata asesino por el que nos están dando consejos todo este rato, me secuestra, me viola, me mata, y me tira en un descampado. Eso me pasa por no haberme ido a vivir al búnker como dije en el punto 5.

En fin, que no sé quién escribe estas cosas y si realmente salvan vidas o no. Espero que cuando yo esté en alguna de esas situaciones me acuerde de todo esto. Eso sí, a partir de ahora, ni ascensor, ni escaleras, ni aparcamientos públicos, ni coche ni nada de nada. Lo que yo digo, a un búnker.